viernes, 11 de mayo de 2007

Kubala



Ladislao Kubala Stecz (Budapest, Hungría; 10 de junio de 1927 - Barcelona, España; 17 de mayo de 2002), futbolista y entrenador español de origen húngaro, apodado «Laszy».

Está considerado una de las grandes leyendas del FC Barcelona y del fútbol español, y uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos. Comparte el récord de haber defendido la camiseta de tres selecciones nacionales distintas (Hungría, Checoslovaquia y España), y de haber sido el entrenador que durante más tiempo (13 años) ha dirigido a la Selección española de fútbol. A parte es reconocido por ser el único jugador de renombre que llegó a jugar las once posiciones dentro del campo de juego.

Nacio el 10 de junio de 1927 en Budapest y la guerra le marcó su juventud condicionando su evolución como jugador. Para triunfar en el mundo del fútbol, Kubala hubo de jugarse su vida y la de su familia para dejar atrás el telón de acero. Hombre de profundas convicciones religiosas, este "barcelonés de Budapes", como le bautizó un periodista catalán, tenía fama de generoso y familiar. Debutó en Prmiera con ell Ferencvaros. Durante la guerra emigró a Checoslovaquia y se enroló en las filas del Bratislava. Volvió a su país una vez firmado el alto el fuego para fichar por el Vasas de Budapest. Internacional por España, su país de adopción, Hungría, su patria natal, y Checoslovaquia, la tierra de sus antepasados, el fútbol ha llevado a Kubala por medio planeta. Primero como jugador y, posteriormente, como entrenador. Debutó en Prmiera con ell Ferencvaros. Durante la guerra emigró a Checoslovaquia y se enroló en las filas del Bratislava. Volvió a su país una vez firmado el alto el fuego para fichar por el Vasas de Budapest. Después de disputar un partido en la capital húngara, se despidió de su madre sin confesarle que había decidido cruzar el telón de acero. Acompañado de otros cuatro compañeros de equipo y de varias personas más, cruzó la frontera austríaca en un camión con matrícula soviética. Tardaría años en volver a ver su madre. Una vez en Occidente, los problemas continuaron. La Federación húngara le acusó de delincuente y estafador y la FIFA le suspendió durante un año. Durante ese periodo, el jugador se enroló en la filas del ProPatria, el único equipo italiano que le dio garantías económicas. Kubala acabó en un campo de refugiados en Cinecittá, donde ya le acompañaba parte de su familia. Entre otros, se encontraba su cuñado, el entrenador Fernando Daucik, con el que fundaría el Hungaria, un equipo integrado por exiliados que recorrió media Europa. Kubala salvó su vida de manera milagrosa antes de llegar a España. Hay un momento clave en la vida del genial jugador. Tras huir de su Hungría natal, Kubala estuvo a un paso de fichar popr el Torino. El club italiano vivía un momento dulce y estaba considerado como el mejor equipo del mundo. A pesar de las buenas perspectivas y de la delicada situación del jugador, lo cierto es que no llegó a un acuerdo con la entidad turinesa y el fichaje no se llevó a cabo. Poco después, aquel histórico equipo realizó una triunfal gira por Portugal y Europa. De vuelta a Italia, el avión que trasladaba a la expedición sufrió un terrible accidente en Superga. Los equipos de rescate no encontraron supervivientes entre el pasaje. De haber fichado por el Torino, Kubala hubiera formado parte de la plantilla que realizó aquella gira fatídica. En uno de esos viajes recaló en Barcelona para disputar un amistoso frente al Espanyol. Josep Samitier, director técnico del F.C. Barcelona, quedó prendado con las evoluciones de aquel maravilloso jugador de 23 años. El 15 de junio de 1950 firmaba por el Barça. Con los azulgranas sólo se le resistió la Copa de Europa, aunque disputó la final de 1961 frente al Benfica. Tras retirarse en 1962, siguió ligado a la disciplina azulgrana. Poco después se convertía en el máximo responsable técnico. Desde el banquillo ganó una Copa de Ferias, pero un mal inicio en la liga 62-63 le valió la destitución. Kubala quiso entonces volver a jugar, pero la directiva se negó en redondo. Ofendido, fichó por el Espanyol y descolgó las botas a sus 35 años. Después de su retirada definitiva, dirigió la seleccíón española durante once años, a la que clasificó para el Mundial 78 y la Eurocopa 80. Posteriormente, volvió a entrenar al F.C.Barcelona antes de iniciar un nuevo peregrinaje por medio mundo. Su reciente fallecimiento nos ha devuelto a la memoria aquel hombre sencillo con unas dotes geniales para jugar al fútbol.

Características Pasaba horas y horas con el balón en los pies. Fue el primer especialista en los lanzamientos a balón parado. Nadie antes había ejecutado las faltas golpeando el esférico con el interior del pie para superar la barrera. En los entrenamientos solía cruzar apuestas con sus compañeros sobre las veces que conseguía enviar el balón al travesaño.

Estadísticas Entre 1950 y 1962 disputó un total de 329 partidos con la camiseta azulgrana y consiguió 243 goles. Posee, además, uno de los récords de la liga española al marcar siete goles en un partido que enfrentó a los catalanes con el Sporting de Gijón

Anécdotas Su nombre ha inspirado al mismísimo Joan Manuel Serrat, un barcelonista de pro. El cantautor catalán glosa en una canción las habilidades del Kubala futbolista que él conoció cuando era niño. Existen pocas imágenes del genial jugador. Su leyenda, como la de tantos otros mitos del deporte del balón, se ha construido gracias a la memoria de los que disfrutaron del inmenso placer de verle con un balón en los pies.
Kubala consiguió todos sus éxitos como jugador del FC Barcelona en la década de 1950. Se convirtió en un ídolo de tal envergadura que el FC Barcelona se vio obligado a construir un estadio nuevo (el Camp Nou) para dar cabida a todos los espectadores que querían ver al equipo, y a pesar que el antiguo campo de Les Corts tenía capacidad para 60.000 espectadores.

Con el FC Barcelona consiguió:

4 Campeonatos de Liga.
5 Campeonatos de Copa de España.
2 Copas de Ferias.
1 Copa Latina.
2 Copas Martini-Rossi.
1 Pequeña Copa del Mundo.

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